Una cita con los miembros de Independent Wine Growers Association (I).

 

Hace unos meses, asistí para Gilbert & Gailard en Lisboa a un evento organizado por los miembros de Independent winegrowers association. El acto tuvo lugar en el hotel Ritz de Lisboa, con la presencia de todos loa miembros de la asociación: Casa do Cello con viñedos en Vinho Verde y Dao, Alves de Sousa de la denominación Porto y Douro, Quinta dos Roques (Dao), Quinta do Ameal (Vinho Verde) y Luis Pato (Bairrada).

 

La jornada contó con la cata de los vinos actuales de las diferentes bodegas, una master class en la que cada bodega presentaba una serie de vinos de añadas antiguas y de una cena maridaje en la que cada una escogía el vino más adaptado para los platos propuestos. Fue en sus diferentes partes una tarde muy intensa, con la cata de decenas de vinos, todos interesantes y que demuestran una vez más el gran nivel de los productores de Portugal.

 

En la denominación Vinho Verde, Casa do Cello presentó varios vinos, procedentes de viñas plantadas en su mayoría en 1991 y de un clima marítimo húmedo: San Joanne 2011 (avesso y loureiro), Escolha 2009 (avesso y alvarinho) así como su Superior 2009 (alvarinho y malvasía fina), todos fáciles de beber y con una buena estructura. En la denominación Dao, las viñas están plantadas en un suelo granítico y crecen en condiciones climáticas que ofrecen en verano una amplitud térmica superior a los 20ºC, lo que favorece la elegancia de los vinos. El rosado 2011, de prensado directo (touriga nacional y tinta roriz) era fresco y afrutado; el Vegia 2008, también con touriga nacional y tinta roriz a las que se añaden trincadeira y tinta cao es un tinto fresco y mineral. El reserva 2007, con 60% de touriga nacional y 40% tinta roriz tiene un paso por barrica francesa no nueva de unos 6 meses y resulta un vino redondo y con mucha personalidad.

Alves de Sousa, tradicionalmente productor de vinos de Oporto, se lanzó en los años 90 en la producción de vinos de Douro, un nombre que algunos consideran que tiene más peso que la marca Portugal, ofreciendo una buena visibilidad a los vinos de la zona. La bodega tiene 6 fincas que ocupan una 130 ha.

Producen 30 vinos distintos y un total de 300.000 botellas de estilos diferentes pero con un punto en común: el espíritu borgoñón. Cinco de las fincas está en Baixo Corgo y una en Cima Corgo. Las líneas de productos diferentes permite una gran flexibilidad y adaptación a los nuevos mercados.

Alves de Sousa ha ganado dos veces el premio al mejor productor de Portugal, una en el año 1999 y otra en el año 2006, por lo que es una bodega de la que los amateurs se pueden fiar. De los vinos ofrecidos por esta bodega, destacaría dos en particular: el Branco da Gaivosa Reserva 2007, con malvasía fina, gouveio y arinto, procedente de viñas de más de 20 años, fresco, complejo y persistente, marcado por un elegante tostado del roble francés nuevo en el que el vino permanece un año; el otro vino es un tinto, el D’Oliva Grande Reserva 2009, con un 80% de touriga franca y un 20% de touriga nacional, que pasa 12 meses en barricas nuevas y de un año y ofrece notas frutales y florales, con una gran complejidad y un potencial real de evolución.

 

En próximas entregas, seguiremos ofreciendo el relato de esta cata especial de vinos portugueses. ¡No se la pierdan!