Una buena noticia para España.

 

Quiero compartir con vosotros una noticia que acaba de hacer público vinexpo, que regularmente hace un análisis de las tendencias de consumo de vino a nivel mundial.

 

El nuevo consumidor chino es jovén, con medios económicos y en muchos casos mujer.

China se ha convertido en el primer país consumidor de vino tinto del mundo, sobrepasando a Francia. Con más de 1.865 millones de botellas de tinto consumidas en 2012, lo que representa un crecimiento del 136% desde 2008, Hong Kong incluido, China se coloca por delante de Francia (150 millones de cajas), Italia (141), Estados Unidos (134) y Alemania (112).

 

En términos generales, China sólo es el quinto país consumidor del mundo si se incluyen blancos, dulces, fortificados y espumosos: lejos detrás de Estados Unidos, Francia e Italia. El primer país es EEUU en volumen, y ello desde 2.011. Volveremos sobre esta noticia en próximos posts.

 

Esta pasión de los chinos por el vino tinto viene en parte “ayudada” por la expansión de su consumo interno, respaldado por el aumento reciente de las superficies plantadas en viñas.

 

La pasión de los chinos por el vino tinto se ha acelerado desde 2005. Entre 2007 y 2013, su consumo se ha multiplicado por 2,75 (+175,4%), mientras que en el mismo período caía un 5,8% en Italia y un 18% en Francia.

 

Esta noticia es alentadora para los vinos españoles, ya que parte del aumento del tamaño de la “tarta” a repartir irá a España – siempre y cuando los bodegueros españoles hagan correctamente los deberes, es decir mantengan una presencia continua y consideren seriamente la calidad del servicio que tienen que dar. Otra de las cualidades esenciales es la perseverancia, ya que en China, nada es fácil, empezando por el simple envío de muestras que muy rápidamente se puede convertir en un quebradero de cabeza. Más de una bodega española sabrá de lo que hablo por experiencia propia.

 

En este contexto favorable, es importante que los importadores dispongan de una herramienta fiable a la hora de escoger los vinos. Y éste es precisamente parte del trabajo que estamos haciendo: catar los principales vinos de los países productores para dar una opinión objetiva de la calidad de los mismos y de esta forma ayudar a los importadores, distribuidores y puntos de venta en los nuevos países consumidores no solo a escoger los vinos que mejor se adapten a su propia estrategia, sino también a disponer de argumentos válidos para convencer a sus propios clientes de comprar los vinos que ofrecen.

 

La curiosidad de los chinos por el mundo del vino es insaciable: se les ve cada vez más en todas las ferias importantes de vino a nivel mundial.

 

Como aspecto final, quería resaltar que es importante que todos aquellos que estén intentando vender en China o que ya tengan presencia en dicho país, hagan un trabajo de fondo de formación y transmisión de la cultura del vino, incluso haciendo viajar a los clientes para que visiten sus bodegas y comprendan su filosofía y los detalles del proyecto que hace posible ese mismo vino.