Un excelente crianza de Ribera del Duero: Cardela 2009.

 

 

 

 

 

Bodegas Bohórquez es una bodega de Ribera del Duero con una pequeña producción de unas 80.000 botellas con viñedos en la zona de Pesquera, a unos 900 metros de altura. Fundada en 1998, lanza al mercado su primer vino en el 2002. Elabora únicamente dos vinos, un crianza (Cardela) y un reserva (Bohórquez), procedentes de sus 22 ha de viñedos propios.

Enfoca la elaboración a la elegancia y el equilibrio, con un estilo un tanto bordelés, con un 12% de cabernet y un 3% de merlot que se añade a la uva tempranillo. Está la bodega muy alejada de la sobre extracción y del uso excesivo de la madera.

 

Para ello, ha seleccionado las tierras más altas, pobres y pedregosas del Duero para poner sus cepas, en gran mayoría ubicadas en el pago de Valderramiro y en la vega aluvial de la margen derecha del Duero, entre Peñafiel y Pesquera. Los suelos de roca caliza son óptimos para obtener un bajo rendimiento y unas uvas de alta calidad, que se transformarán en vinos elegantes y minerales. 

 

 

Duplicando su densidad de plantación, con respecto a la comarca, trata de fomentar la competencia y bajar los rendimientos por planta de forma natural.
En este ambiente hostil para la vegetación salen adelante las cepas, trasladando a los racimos toda la esencia del terruño. La situación geográfica, altitud y latitud garantizan una lenta maduración, garantía de equilibrio y elegancia.

 

La vendimia se hace en cajas de un máximo de 20 kilos, para evitar estrujamiento y por tanto pérdidas de aromas. Las uvas llegan frías a la mesa de selección, de donde pasan a depósitos pequeños y refrigerados para conseguir que la fermentación se desarrolle de forma homogénea y obtener la temperatura adecuada en todo el mosto. Una vez que las levaduras autóctonas han dado cuenta de los azúcares, prolongamos la maceración para que los hollejos cedan todos sus componentes solubles antes de descubar.

Finalmente la fermentación maloláctica tiene lugar en barrica, en depósito o en ambos, según el año.

El envejecimiento se prolonga más de un año en nuestras barricas, que han sido seleccionadas entre los mejores proveedores: Nadalie, Seguin Moreau, Demptos, Vicard…

Tenemos mucho cuidado en no apilar nuestras barricas a más de tres alturas para evitar diferencias de temperatura entre las barricas de distintos niveles (cada metro de altura la temperatura media de una sala sube 0,5 ºC. aprox.).

 

Todos los detalles se cuidan para que el resultado final esté a la altura de los aficionados más exigentes.

Cardela es el crianza de la bodega que se elabora con uvas procedentes de viñedos propios.

El nombre Cardela proviene de una dehesa con árboles situada en el sur de España y que pertenece a la familia Bohórquez desde hace siglos. El suelo es pedregoso y calizo y tiene cantos rodados en la superficie.

La Cosecha 2009 estuvo condicionada por unos meses de noviembre y diciembre con temperaturas extremas muy bajas y frecuentes heladas. La salida del invierno coincidió con un importante incremento de las temperaturas respecto a las tradicionales, en claro contraste con la pluviometría registrada, que marcó valores significativamente más bajos que la media histórica.

No obstante, la viña fue capaz de ir acelerando su crecimiento a lo largo de la primavera y, especialmente, del caluroso verano.

Durante la campaña 2009 destacó la perfecta sanidad del viñedo. La maduración se produjo de forma adecuada, con temperaturas diurnas templadas y muy buena insolación e iluminación, acompañadas de valores termométricos nocturnos frescos; todo ello provocó una potente maduración fenólica, tanto para el caso de los antocianos como de los taninos.

Finalmente, las favorables condiciones climatológicas durante la vendimia, permitieron realizar la recolección de las diferentes parcelas cuando la uva presentaba una maduración óptima.

 

El vino tiene un color rubí de intensidad media. Aromas de frutos rojos maduros, muy bien conjuntados con maderas nobles, atisbos especiados y minerales que le confieren complejidad. En boca es fresco, pleno, con final agradable y largo.