Kirios de Adrada: la cata.

 

 

Ácrata blanco 2011.

Este vino procede de dos terruños, el paraje Moradillo y el paraje Pardilla que en el caso del 2011, hemos podido catar por separado.

 

Paraje Moradillo 2011. Muestra de barrica. 80% Pirulés. 14%. Acidez: 6; Ph: 3,4.

En nariz, cítricos elegantes, madera fin, vainilla, fruta blanca, melocotón y un discreto ahumado.

El paso por boca es envolvente; además notas de pimienta blanca, fruta de hueso, especias con el ahumado de la nariz. Acidez equilibrada. Muy largo en boca, con un final ligeramente amargo que le da relieve al conjunto.

 

Pardilla 2011. 60% albillo, con algo de pirulés y otros.

En nariz, toques muy minerales (caliza), con cítricos, notas vegetales completadas por discretos ahumados y la vainilla.

En boca, la acidez es más marcada, con cítricos, pimienta blanca y la misma estructura que en nariz (registros mineral y vegetal). Paso largo por boca.

 

 

Bobal rosado 2011. Base de bobal con una punta de tempranillo. Muestra de depósito.

 

Color cebolla.

En nariz, jalea de grosellas, muy seductor.

En boca, frutilla de bosque (fresa) y cítricos. Fresco, seductor y muy estructurado. En final, un toque de pimienta blanca.

 

Ácrata 2011 monastrell. Muestra de barrica.

 

Color gánate profundo, de capa alta.

Nariz compleja de regaliz, cuero, ciruela negra, madera fina, frutos rojos y unos ahumados discretos y elegantes.

Buena acidez, taninos golosos con un gran potencial y unas especias marcadas. El toque mineral aparece aquí con un recuerdo a pedernal. Muy equilibrado. Largo y muy agradable. En la final, una nota vegetal muy integrada.

 

 

Ácrata garnacha 2011. Muestra de barrica.

 

Color granate, de capa media.

De nuevo, una nariz completa, con pimienta, frambuesa, tostados y ahumados y el típico mineral.

Taninos redondos, golosos, muy afrutado. Gran equilibrio y potencial. Sensación de frescor y elegancia, como siempre con las garnachas de la zona de Milagros.

 

 

Paraje Valdecarros 2011. 900 metros. Tempranillo. Suelo calizo. Barrica de un año. Muestra de barrica.

 

Vino con diez días de barrica.

Nariz seductora de mora, rama de zarza, muy mineral, con un toque ahumado.

Afrutado, goloso, estructurado, con taninos ya fundidos pero con gran potencial.

 

 

Paraje Conejeras 2011. Tempranillo. Muestra de barrica. Destino: Adrada. Tempranillo.

 

Cremoso, elegante, con un ligero toque vegetal. Muy mineral y expresivo.

 

 

Pardilla Todo 2011. Tempranillo. Muestra de barrica.

Más concentrado, con una barrica más marcada que el anterior. Tiene más materia y estructura, más potencia. Sin duda, un vino con un gran potencial de evolución.

 

 

Y tras la cata de las muestras de barrica y deposito, pasamos a la cata de vinos más antiguos, ya hechos y derechos.

 

Adrada 2001. 14%. & meses de barrica.

 

Color rubí, de capa media.

Nariz muy compleja, de carne asada, carbón vegetal, especias dulces (pimienta, cardamomo), cedro, caja de puros, arándanos y tinta china.

En boca es carnoso, recuerda el eucaliptus, la hierbabuena, el hinojo, el regaliz. Presenta cierta cremosidad. Algún toque ahumado. Muy buena acidez del conjunto.

 

 

Adrada 2004. 14%. 14 meses en barricas francesa y americana.

 

Color granate brillante.

Nariz de arándanos, muy mineral (ceniza, alquitrán), ahumados, carne asada, pimienta negra.

Muy carnoso y goloso en boca, con una acidez, unos taninos y un alcohol altos pero equilibrados, con una marcada intensidad. Final agradable que acaba sobre un registro ligeramente vegetal.

 

 

Adrada 2007.

 

Color granate, brillante.

En nariz, jalea de moras y grosella, con presencia de rama de zarza.

Cremoso en boca, marcado por la mora. Taninos ligeramente astringentes.

 

 

Noche 2010.

 

También marcado por la fruta, con la mora y la pimienta completadas por la rama de zarza.

Muy goloso, con taninos finos y clavo.

 

 

Todo 2010.

 

Como observaciones generales, es un vino mayúsculo, con una trama fina y densa de taninos con un gran potencial de evolución. Tiene una boca compleja de tabaco, pimienta negra, clavo, pastelería. Completo y muy equilibrado y elegante.