Heladas, granizo, inclemencias meteorológicas... ¿Cuáles son las garantías para los viticultores?

Lluvias intensas, heladas tardías, granizos del tamaño de pelotas de golf que caen en pleno verano... Si bien los efectos del calentamiento global se sienten en toda Francia, los viticultores se ven especialmente afectados por estos fenómenos meteorológicos imprevisibles.

 

En el Vallée de la Loire, los episodios de heladas destruyeron gran parte de los brotes en 2016 y 2017.

En Alsacia, fueron las violentas tormentas de granizo las que devastaron parte de los viñedos del Bas-Rhin a principios de junio de 2017, así como en el Beaujolais, donde los viticultores ya estaban luchando por frenar las pérdidas sufridas el año anterior. Las regiones más meridionales tampoco están a salvo, como Fronton, afectado por el granizo en 2017 tras haber sufrido las embestidas de heladas tardías.

 

Aunque el Estado puede conceder un pago diferido de las cotizaciones sociales o la desgravación del impuesto sobre solares no construidos, como fue el caso en abril de 2017, solo las aseguradoras privadas permiten cubrir una parte de los daños causados por las inclemencias climáticas.

Según las cifras de la FNSEA, actualmente el 23 % de las explotaciones están protegidas por un seguro a la cosecha. «Hemos revisado el contrato base, lo que ha permitido hacer un salto en el número de asegurados desde 2012», se felicita Jérôme Volle, portavoz del primer sindicato agrícola de Francia, antes de precisar: «Si queremos pasar a una nueva etapa, habrá que proponer a los viticultores un modelo más innovador». Queda en cuestión, en particular, la media quincenal, que permite indexar el importe de los contratos de seguro. «Es muy baja después de tres años malos, lo que ha implicado un aumento de los precios de los contratos del 2 al 10 % en 2018».

La readquisición de una parte de las franquicias también plantea interrogantes, ya que la gran mayoría de los viticultores prefiere renunciar a las subvenciones europeas que a exponerse a que las aseguradoras no se hagan cargo si los daños no superan el 30 % de la superficie cubierta. Un asunto prioritario para el sector, que será «estudiado para contar, a partir de 2019, con un esquema más próximo a la realidad», asegura Jérôme Volle.

 

Redactado por Alexandra Reveillon

El 22/02/2018