Estudio global sobre el consumo de alcohol: ¡el vino cuestionado!

Un estudio publicado el 23 de agosto de 2018 en la prestigiosa revista médica británica The Lancet indica que el alcohol es tóxico desde el primer trago. ¿Y qué pasa con el vino?

 

Dirigido por un equipo liderado por Max Griswold, un investigador estadounidense, el estudio se basó en 645 fuentes de datos procedentes de 195 sitios de todo el mundo. Cabe señalar que fue financiado por Bill Gates y su esposa. ¡Se examinaron las ventas de bebidas alcohólicas entre 1990 y 2016, el equipo dedujo el consumo atribuido a los turistas y añadió las producciones no declaradas! ¿Basándose en qué? ¿Misterio? Utilizando pirámides de edad de la población y encuestas sobre sus pautas de consumo, dedujo el consumo diario de alcohol por tipo de consumidor (por sexo y grupo de edad). Esto se comparó con muertes y patologías que puedan deberse al alcohol. De 100 000 personas, cuando ninguna bebe alcohol, 914 desarrollarán una enfermedad que podría atribuirse al alcohol. Pero si estas personas beben 1 dosis diaria (el equivalente a 10 g de alcohol puro), 4 personas más desarrollarán una de esas enfermedades.

Conclusión de los medios: "No, beber una copa de vino al día no es bueno para la salud..." (Le Figaro, 25/08), "Una copa de vino al día no es saludable..." (BBC, 24/08). ¡Mientras que nos han dicho lo contrario durante décadas!

 

Algunas observaciones:

En primer lugar, los licores y los vinos se meten una vez más en el mismo saco. Porque todo el estudio es una feliz combinación de whisky y vodka industriales y el vino producido por un pequeño viticultor de agricultura ecológica. Todo está relacionado con la dosis de alcohol (un enfoque anglosajón que aparece en las etiquetas al otro lado del canal). El estudio cita como por casualidad el ejemplo de Rusia, donde "el 75 % de los fallecimientos de hombres de 15 a 55 años se atribuyen al alcohol". ¡Es dudoso que el Saint-émilion o el Beaujolais tengan algo que ver con esto!

 

Segundo aspecto:

El consumo hace referencia a una dosis diaria basada en encuestas, pero luego los datos se distribuyen a través de todos los lugares estudiados. Sin embargo, es bien sabido que el consumo en los países nórdicos (y con frecuencia también en los anglosajones) consiste en una semana de abstinencia prácticamente seguida de un fin de semana de embriaguez. ¿Cómo responde el cuerpo humano ante estos episodios recurrentes de consumo excesivo de alcohol? ¿El impacto es igual al del consumo regular pero moderado? En segundo lugar, el estudio reconoce el papel positivo del alcohol en ciertas patologías (problemas cardíacos, diabetes...) pero concluye que prevalecen los aspectos negativos. Una vez más, es imposible saber si son los vinos tintos tánicos o el whisky los que desempeñan este papel positivo. Por último, la encuesta no se limita a un estudio científico, sino que pide a las autoridades públicas que modifiquen las políticas de control del alcohol en todo el mundo (comunicación, impuestos...), ¡y promueve abiertamente la abstinencia! ¿Vuelve la prohibición anglosajona?

En resumen, si bien no podemos concluir que una copa de vino diaria es necesariamente beneficiosa, tengamos cuidado también con estas conclusiones rigurosas que demuestran falta de criterio. Y recordemos las palabras de Charles Baudelaire: "Sin duda, uno puede vivir sin café, sin té, sin especias, sin vino y casi sin sal, como se puede vivir sin amistad, sin consuelo, sin poesía, sin música, sin flores e incluso sin sol".

 

Escrito por Alain Echalier

El 28/08/2018