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Bordeaux 2016: Calidad y precios en auge

Como cada año, cuando la añada se anuncia como de buena, o incluso de muy buena calidad, los precios aumentan. ¡Y 2016 parece ser muy buen año! Es un fenómeno recurrente en Burdeos, que parece no cesar nunca, siempre y cuando los compradores sigan acudiendo.

En Burdeos, los “Primeurs” comienzan con la cata, que tiene lugar a principios del mes de abril, durante la cual se pueden probar los vinos que sólo llevan algunos meses en las barricas, ejercicio que conlleva una gran dificultad. A continuación, los châteaux “publican” sus premios, generalmente modestos, tanto en notoriedad como en clasificación, salvo para los señores del Médoc (los premiers crus y algunas estrellas, clasificadas o no). Ya está todo listo para 2016.

Pero volvamos a los comienzos de esta añada. La temporada comenzó de manera casi catastrófica, con muchas precipitaciones y una muy fuerte presión de enfermedades en las viñas. Después, desde principios del verano, el buen tiempo llegó para quedarse. A pesar de ello, la suma de temperaturas registradas demuestra que 2016 es una cosecha más bien “fría”. Y, en consecuencia, los vinos no solamente son maduros, sino que también han acumulado una acidez y, por tanto, un frescor considerable. Todo ello hace de 2016 una buena añada. Como ya había sido considerada 2015, si bien ésta fue más heterogénea. Esto explica el aumento general de los precios, incluso si ha sido más limitada con respecto a otras añadas recientes, lo que no ha impedido un aumento de un 10% en los grands crus de Médoc o Mouton-Rothschild, por ejemplo, ¡lo que supone unos 45 euros!