Alimentaria 2012: una edición con muchas buenas sorpresas.

 

Aunque la edición haya sido perturbada por la huelga del jueves 29/03 y haya sido más limitada en extensión que otros años, ha sido un salón en el que muchas cosas buenas se han visto y catado, dando ideas de tendencias interesantes y que parecen ir en el buen camino.

 Una de ellas, es que grandes nombres de Ribera del Duero, una región productora que desde hace años parece tener una pasión desmesurada por la madera, empieza a producir vinos más equilibrados, afrutados y  divertidos que de costumbre: un buen ejemplo de ello es el perfecto crianza 2009 de bodegas Pago de Capellanes: un vino ejemplar de la añada y de estilo borgoñón, lejos de las sobre extracciones habituales. El paso por boca es ligero, diría que casi aéreo, sin que ello le quite complejidad y longitud en boca.

 

El mismo perfil ofrecen por ejemplo la cuvée Krel de Bodegas Trus y la cuvee Cardela 2008 de Bodegas Bohórquez, que privilegian la fruta y la elegancia frente a una materia excesivamente expresiva.

 

 

Entre otras iniciativas relevantes detectadas durante el salón, está el maridaje entre arte y vino. En la Finca Hoya de Cádenas del grupo Vicente Gandía – con bodegas en La Comunidad Valenciana, Ribera del Duero, Rioja, Rias Baixas y Rueda, se encuentra el museo Arte en Barrica, que alberga una colección de barricas decoradas por una serie de artistas de la Comunidad Valenciana. Una bonita manera de ser original, de apoyar el arte, combinando dos actividades artísticas mayores – la pintura y el vino – y dando apoyo a artistas locales, que saben mejor que nadie traducir el espíritu de una zona y contar una historia única.

Como tendencia suplementaria a destacar, cabe mencionar el rol cada vez más importante de la Responsabilidad Social Corporativa en las bodegas. Un ejemplo de ello es la labor – demasiado discreta de cara al público en general a mi parecer – de una bodega como Murviedro, que una vez al año, organiza un evento con sus principales clientes para recaudar fondos para una causa que cambia cada año. Desde luego, un importante esfuerzo realizado anualmente que permite apoyar a personas necesitadas y en las que la bodega piensa. Un gran aplauso para este tipo de iniciativas.

 

Finalmente, para cerrar este post – pero habrá más noticias y desarrollos muy próximamente – la confirmación de la altísima calidad de los vinos portugueses es uno de los temas mayores del salón. Aunque su presencia fue discreta – pocos stands estuvieron presentes defendiendo los caldos lusos – todos los presentes dejaron bien alta la imagen de los vinos de nuestro vecino ibérico.

Antes que nada, algunos apuntes para situar el debate.

 

El tratamiento exquisito de la madera por parte del conjunto de participantes: todos tienen un respeto profundo de la fruta y del varietal que vinifican y conocen su responsabilidad primordial a la hora de defender  unas uvas autóctonas únicas en el mundo: quieren transmitir sus características lo mejor posible, que sea la uva la que cuente su historia, y no la barrica, lo que por los tiempos que siguen corriendo es un inmenso mérito

 

La variedad de uvas foráneas es la mayor del mundo viti-vinícola y los productores saben que en este terreno juegan con ventaja: pocos son los intentos de uso exclusivo de los variedades internacionales. En la gran mayoría de los casos, se privilegia la riqueza local. Y con razón: ¿por qué ir a buscar fuera un tesoro, cuándo uno sabe que lo tiene en casa? En realidad, no es necesario.

 

La calidad de los caldos catados es indiscutible: grandes importadores (es el caso de Ricardo Paulo y su importadora Lusitano) que saben aunar lo mejor de la producción lusa y ofrecerla en una bandeja de plata al cliente español están ahí para demostrarlo. El resultado que han conseguido es simplemente impresionante.

 

 

Otro punto que se añade a la calidad de los vinos es la sencillez y humildad de los productores: son rasgos éstos que denotan el gran conocimiento que poseen así como la seguridad que tienen a la hora de cumplir con su misión que es ni más ni menos que la defensa de un patrimonio viti-vinícola único en el mundo. Cuando uno tiene una misión de esta envergadura, la responsabilidad y la seriedad son las que tienen que primar por encima de todo. Y este precepto se cumple con creces.

 

En los próximos días, seguiremos desarrollando estos puntos y volveremos con más noticias. ¡No se lo pierdan!